COMUNICADO: IEDF 2026: A una década de evaluar la procuración de justicia, ¿qué ha cambiado?
La procuración de justicia en México representa el primer punto de contacto entre la ciudadanía y el sistema de justicia. Las fiscalías y los ministerios públicos concentran la mayor parte de las denuncias, por lo que evaluar el desempeño de sus instituciones, permite dimensionar la crisis de impunidad que enfrenta el país.
Por quinta ocasión, desde Impunidad Cero presentamos el Índice Estatal de Desempeño de Procuradurías y Fiscalías (IEDF) 2026, en el que, a través de ocho indicadores divididos en tres grupos (estructura, operación y resultados) analizamos las tendencias históricas para poder responder en dónde nos encontramos y hacia dónde nos dirigimos en materia de procuración de justicia.
De manera general, el IEDF evidencia que ni la mejor fiscalía calificada, que en este caso fue Nuevo León, alcanza 62 de 100 puntos en su evaluación de desempeño. La fiscalía de Tlaxcala se encuentra en el último lugar con 24.9. Mientras que Morelos y Veracruz se posicionan en los peores lugares durante dos ediciones consecutivas.
Uno de los datos más relevantes de este estudio es conocer la probabilidad de que un delito sea denunciado y esclarecido. Para 2024, en México es de apenas 1.47%, prácticamente el mismo nivel que en 2016, cuando era del 1%. Nueve de cada diez delitos siguen sin denunciarse y de los que sí se denuncian, solo 2 de cada 10 tienen alguna respuesta efectiva por parte del Ministerio Público.
Dos factores que impactan directamente en la decisión de las personas víctimas de un delito en denunciar, tampoco han mejorado. El primero es el tiempo de espera para denunciar: en 2016, el 29% de las víctimas tardaba más de cuatro horas en el Ministerio Público; en 2024, esa cifra subió a 34%. Solo una de cada diez personas logra denunciar en menos de una hora. El segundo, es la confianza ciudadana: apenas el 11% de los mexicanos declara confiar en el Ministerio Público, exactamente el mismo nivel que en 2021. En la Ciudad de México, solo 4 de cada 100 personas confía en su fiscalía.
Entre los avances que valen la pena reconocer están la efectividad de las fiscalías que creció de 18.6% en 2020 a 23.1% en 2024, un avance de 4.5 puntos porcentuales. La carga de trabajo por fiscal se redujo 25% desde 2016, pasando de 171 a 128 casos por agente. La transformación digital avanza en varios estados: Ciudad de México y Chihuahua lideran con 84 puntos este rubro. Avances que pueden ser un ejemplo para las otras fiscalías del país.
Los recursos no alcanzan ni se distribuyen bien. El presupuesto promedio por habitante destinado a las fiscalías es de 448 pesos al año, apenas 68 pesos más que en 2020. La Ciudad de México gasta el doble del promedio nacional; Veracruz, Oaxaca y Yucatán gastan la mitad. La distribución del personal también es desigual: la Ciudad de México concentra 76.1 fiscales por cada 100 mil habitantes, más del doble del promedio nacional de 35.5.
Además de la evaluación a través de los indicadores, en esta edición incluimos entrevistas con el propio personal de las fiscalías, con las que pudimos constatar que quienes trabajan dentro del sistema también se enfrentan a carencias para poder desempeñar sus funciones; falta de recursos, herramientas tecnológicas insuficientes y escasas capacitaciones. El estancamiento en la procuración de justicia en México no tiene una sola causa, es un problema estructural que lleva años sin atenderse.
Los pendientes de la procuración de justicia
Una década de evaluación deja una lección importante: los recursos son necesarios, pero no suficientes. Estados como Nuevo León, que en esta edición del IEDF encabeza el ranking, así como Guanajuato y Aguascalientes que también resultaron estar bien posicionados en relación con el resto del país, demuestran ser fiscalías balanceadas, en las que su estructura se refleja en sus resultados. En cambio, fiscalías como las de Yucatán, Querétaro y Coahuila, pese a contar con recursos escasos, obtienen resultados superiores al promedio nacional. Querétaro en particular, aún con la carga de trabajo más alta del país, destaca por su modelo de gestión y en general el modelo COSMOS, que integra a fiscalía, policía, defensoría, tribunales y el sistema penitenciario en un solo sistema y demuestra que la coordinación produce mejoras medibles a pesar de limitaciones estructurales.
A partir de los hallazgos del IEDF 2026 también identificamos un conjunto de recomendaciones para atender los pendientes del sistema y redirigir los esfuerzos, como profesionalizar al personal mediante un servicio profesional de carrera que ofrezca estabilidad, formación continua y salarios dignos. En el ámbito de la investigación, estandarizar el abordaje de los delitos complejos y aprovechar la tecnología tanto para la recepción de denuncias como para el apoyo y la priorización de los casos. A nivel estratégico, contar con políticas de persecución penal actualizadas, que respondan a los fenómenos delictivos de cada entidad, así como una coordinación efectiva con el gobierno federal y las demás instituciones del sistema de justicia. Finalmente, hacen falta dos condiciones transversales: transparentar la información de interés público en tiempo y forma, y mejorar los procesos de designación y remoción de los titulares, como base de una procuración de justicia verdaderamente autónoma.
Lo que viene para Impunidad Cero
A partir del 30 de junio de 2026, Impunidad Cero concluirá sus operaciones como organización independiente. Su acervo, metodologías y plataformas quedan resguardados en la Fundación Este País, donde el trabajo podrá continuar en proyectos específicos.
A lo largo de estos años, aprendimos que la evaluación de las instituciones es solo el primer paso. La deuda de la procuración de justicia en México, nueve de cada diez homicidios sin castigo, una cifra negra que no baja, una confianza que no crece, lleva una década documentada. Para transformar las instituciones de justicia se requiere voluntad institucional. Escuchar las voces de la sociedad civil, que llevamos años señalando con recomendaciones puntuales los pendientes del sistema de justicia y que, como sector, estamos atravesando condiciones adversas para apoyar en el fortalecimiento de las instituciones del país.
Como último esfuerzo, en Impunidad Cero abrimos un repositorio con los datos abiertos de cómo construimos esta evaluación, con el propósito de que pueda servir a más organizaciones, investigadoras e investigadores, a seguir monitoreando el desempeño de las instituciones, que, como dijimos, es una condición básica para orientar los esfuerzos en la lucha contra la impunidad.
Encuentra toda la información descargable del IEDF aquí.
Consulta el repositorio con los datos abiertos aquí: https://github.com/ImpunidadCero/IEDF-2026/
